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El Secreto de María

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Por San Luis María de Monfort

Fuente: http://www.montfort.org/content/uploads/pdf/PDF_ES_78_1.pdf

Presentación:

El Secreto de María es fundamentalmente una carta espiritual escrita alrededor de 1712 por San Luis María de Montfort, a quien el Papa Clemente XI designó misionero apostólico para renovar la Iglesia en su Bretaña natal, al occidente de Francia. El título de este escrito no fue dado originalmente por su autor. Fue tomado del No. 20 de la obra, por el término apropiado que utiliza Montfort: “Feliz, una y mil veces en esta vida, aquel a quien el Espíritu Santo descubre el secreto de María para que lo conozca”.

Como en el Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, del cual El Secreto de María es síntesis, el santo misionero se propone comunicar la experiencia de Dios que él mismo alcanzó a través de su relación vital con la Madre del Salvador en su vida espiritual y en su práctica misionera, por la renovación de la consagración bautismal y de los compromisos cristianos. Para quienes se inician en el conocimiento de la espiritualidad monfortiana, ésta puede ser la puerta de entrada.

El sentido de “secreto” está en la sencillez, seguridad y eficacia de María como camino de Dios. Ella al darnos a Jesucristo Salvador por la acción del Espíritu Santo, nos lleva al conocimiento y al amor de Dios, principio y fin de la vida y de la santidad o perfección a que somos llamados como hijos: imagen y semejanza de Dios Creador y Padre.

Con rasgos iluminados Montfort traza el itinerario que conduce al descubrimiento de María en la historia de la salvación, y a la entrega de amor, identificación y disponibilidad para ir a Dios. Dios llama a la santidad, vocación segura de todos los cristianos. Para llegar a ser santos es necesaria la gracia. Para obtener la gracia tenemos que encontrar a María, Madre de la divina gracia. Ella reproduce la imagen de Cristo en los bautizados y los proyecta a Dios por la consagración total a Jesucristo por María, en quien se realiza el encuentro personal con Cristo, camino de madurez, de apertura a los hermanos y de asegurada fidelidad y libertad espiritual. El Secreto termina con el comentario del árbol de la vida, “que dará a su tiempo el fruto de honor y gracia, Jesucristo, que es y será siempre el fruto de María”.

Hoy el camino de vida espiritual que propone Luis María Grignion es la respuesta a la invitación del Papa Juan Pablo II a la Iglesia en las Américas y el Caribe y en el mundo entero a ofrecer a los hombres y mujeres de nuestro tiempo el anuncio del Evangelio mediante el ardor atractivo de la santidad, las expresiones innovadoras de la auténtica libertad y los caminos seductores del testimonio que conducen al encuentro y a la intimidad de Jesucristo vivo y presente en el mundo actual.

Juan Pablo II ha sido desde joven beneficiario del “secreto” de María propuesto por Montfort. Como guía universal de la Iglesia y misionero infatigable por los caminos del mundo, es un testigo excepcional de la experiencia monfortiana.

En su formación cristiana Luis María tuvo el privilegio de conocer y vivir, con la amplitud e intensidad posibles en su tiempo, el camino o “secreto” mariano de santidad y perfección. En su práctica misionera lo aplicó con la máxima sencillez y transparencia, llevando a sus discípulos al conocimiento, al amor y al servicio de Jesucristo por la consagración total por medio de María. El valor de su testimonio está en la íntima confianza y ternura con que vivió su devoción a María como medio para llegar a la relación de total amor y dependencia de Jesucristo. Esa relación de entrega incondicional él la llama “esclavitud de amor”. Hoy podríamos llamarla ‘entrega libre y absoluta de amor’, para alcanzar la verdadera libertad y la realización plena de los hijos de Dios.

La experiencia espiritual y mística de la consagración a Jesús por María es un proceso consciente y libre de relación íntima con Dios Padre Creador, con Jesucristo Salvador y con el Espíritu Santo que transforma y santifica la persona humana. La colaboración maternal de María facilita la plena libertad de pertenencia a la Iglesia y de testimonio eficaz para la evangelización del mundo.

El don gratuito de la vida y de la fe incluye de parte de Dios Padre el pasaporte a la felicidad temporal y definitiva del Reino de Dios: en la tierra y en el cielo. Es el llamado a la santidad o perfección de la vida en Cristo. María nos da al Salvador y, por ella, el Espíritu Santo nos forma, como formó a Jesús, hasta la madurez y perfección de hijos de Dios. El secreto para llegar al Padre es seguir el camino de entrega total por María, por el cual vino el Hijo de Dios al mundo, para que todos tengamos vida y la tengamos en plenitud.

En este tercer milenio cristiano pueda este Secreto llevarnos de verdad hasta la intimidad con Cristo, la vivencia e irradiación de su mensaje, a través de la nueva evangelización con obras y palabras nuevas, que brotan de la escucha y vivencia de la Buena Noticia.

Que María, la Mujer plenamente realizada, nos inspire con su actitud generosa en seguimiento de Cristo. Su protección nos defienda de los peligros que asaltan al pueblo de Dios y nos alcance el don de la paz. La vivencia de la consagración total que nos lleva a hacerlo todo “con María, por María, en María y para María”, traduzca en la vida de cada bautizado las actitudes de María, Madre y Modelo de almas apostólicas, en la espera activa y ardorosa del Señor.


INTRODUCCIÓN DEL AUTOR

1 Alma predestinada, pongo en tus manos un secreto que me ha enseñado el Altísimo. No lo he podido encontrar en libro alguno antiguo ni moderno. Hoy te lo entrego con la ayuda del Espíritu Santo. Con tal que:

  1. no lo reveles sino a las personas que lo merezcan por sus oraciones, amor a los pobres, vida mortificada, fortaleza en la persecución, celo por la salvación de las almas y desprendimiento universal;
  2. te empeñes en hacerlo vida para santificarte y salvarte. Porque la eficacia de este secreto depende del uso que hagas de él. ¡Cuidado, pues, con cruzarte de brazos! Mi secreto se te convertiría en veneno y vendría a ser tu condenación;
  3. diariamente des gracias a Dios por haberte revelado este secreto, que no merecías conocer. Al principio lo apreciarás sólo imperfectamente, dada la multitud y gravedad de tus pecados y el oculto apego que tienes a ti misma. Con el tiempo, a medida que lo vayas poniendo en práctica en la actividad de cada día, comprenderás su precio y excelencia.

2 Pero, antes de satisfacer tu natural y precipitado afán de conocer la verdad, recita devotamente, de rodillas, el ‘Salve, María de Mares Estrella’ y el ‘Ven, Espíritu Creador’, a fin de alcanzar de Dios la gracia de comprender y saborear este divino misterio…
Tenemos poco tiempo: yo para escribir; tú, para leer. Te lo digo todo en forma resumida…

Descargar aquí el Secreto de María de San Luis María de Montfort.

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